Autor: Oswaldo Molina
RESUMEN
El objetivo principal del presente estudio, fue proponer acciones basadas en la
participación de los padres y representantes para el refuerzo de las
actividades escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en
la parroquia Capurì, municipio Arzobispo Chacòn del estado Mérida. La investigación se enmarcó en un proyecto factible apoyada en un trabajo de campo de carácter descriptivo. La
población estuvo conformada por 76 padres y representantes del plantel objeto
de estudio. Dada las características de la población no se realizó el cálculo
de la muestra, por lo tanto se considera un estudio censal. Como técnica para
la recolección de la información se utilizó la encuesta empleando como
instrumento el cuestionario cerrado el
cual fue validado mediante la
técnica del Juicio de Expertos y su confiabilidad se calculó a través del coeficiente Kuder Richarson,
resultando confiable. Los datos
suministrados en el instrumento, fueron
tabulados y representados en cuadros estadísticos y gráficos mediante una distribución de frecuencias y
porcentajes. Los resultados del diagnóstico evidenciaron que no existe la participación de los
padres y representantes en los planes y
proyectos de interés colectivo por falta de organización e integración; tampoco
tienen información teórico-práctica acerca del refuerzo de las actividades
escolares del alumno en hogar para la debida orientación a fin de ayudarlo en
su rendimiento escolar. En consecuencia se diseñó un
plan estratégico relacionado con la participación de los padres y
representantes en el refuerzo de las actividades escolares.
Descriptores: Participación, organización,
integración, refuerzo de las
actividades escolares, orientación, cooperación, rendimiento.INTRODUCCIÓN
La escuela es una institución que actúa como puente entre la familia y la
sociedad, la cual adquiere protagonismo como institución que educa las
actitudes y conductas sociales del hombre, social por naturaleza y que solo
logra los máximos niveles de humanización en la medida que convive y se realiza
participando con los demás. En este orden de ideas, surge el deseo y derecho de
participar lo cual supone colaborar con los demás para conseguir un objetivo
común compartiendo métodos de trabajo y decisiones en equipo. Por consiguiente,
es allí donde la participación de los padres tiene su relevancia e importancia
para hacer el trabajo de la familia más eficaz y de acuerdo con normas de
convivencia enmarcadas en los valores sociales y morales de la sociedad.
En efecto, la educación básica venezolana promueve la integración de los
padres y representantes basada en la relación de entendimiento con objetivos y
metas comunes entre los actores escolares, por ello es necesario analizar en
esta investigación, el rol que corresponde a cada uno dentro de la organización
escolar, en especial el papel que deben desarrollar los padres y representantes
en el refuerzo de las actividades escolares. De allí surge la necesidad de
fortalecimiento del vínculo escuela comunidad como una aspiración permanente
que debe ser lograda de manera constante. El esfuerzo de la escuela debe ser
por alcanzar la máxima integración del entorno social a la misma, lo cual
implica que será una tarea persistente de la escuela la difusión, así como la
atracción del entorno social a las distintas actividades y programas que en
ella se desarrollan, desde el programa escolar, pasando por las actividades
culturales, deportivas, asistenciales, alimentarías, cursos de capacitación
para adultos, así como la formación de centros de discusión de la problemática
económica, social y política que afecta al país. Esta es una manera de iniciar
el proceso de transformación sustancial
de la educación.
En tal sentido, la escuela hay que
convertirla en un centro de atracción, en un ambiente social distinto para
combatir el fracaso educativo que le ha desacreditado a lo largo de la últimas décadas, para reducir
al mínimo la exclusión escolar, para empezar a resolver el grave problema de
los niños de la calle, de los niños y jóvenes sin escuela. En función de
este orden de factores, la escuela debe
cambiar radicalmente el método de trabajo escolar formal, impulsando con el
educador, una ética de profundo contenido social.
En función de lo planteado, el presente estudio estuvo
dirigido a proponer
acciones basadas en la participación de los padres y representantes para el
refuerzo de las actividades escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las
Tiendas”, ubicada en la parroquia Capurì, municipio Arzobispo Chacòn del estado
Mérida. El estudio se apoyó en una
investigación de campo, de carácter descriptivo en la modalidad de proyecto
factible. Desde esta perspectiva, la investigación está estructurada en cinco
capítulos
PLANTEAMIENTO
DEL PROBLEMA
La
participación activa de los individuos en la tarea educativa y en las labores
de la comunidad local, conlleva a un proceso continuo y ascendente que
garantiza la escuela y la comunidad. Este proceso implica que la escuela debe
integrarse a los programas de desarrollo
de la comunidad, y a la vez actuar como centro de promoción de la misma. Entendido de esta
manera, la escuela tendrá como función básica la de auspiciar la participación, la cooperación y la
integración en los miembros de su comunidad.
Es por ello que, la participación podría concebirse como el
factor fundamental que sustenta la
integración escuela comunidad a través de actitudes de cooperación, solidaridad
y creatividad que contribuyan a la formación de individuos circunstanciados con
su medio. Al respecto, Materi (1998), señala que:
Participar hoy es contribuir con opiniones,
conocimientos, intuiciones, trabajos de recolección de información; que
refieran a temas tratados, al estudio de alternativas de solución, al análisis
de los problemas y llegar a una toma de decisiones en la que se involucre a los
miembros de la institución (p:61).
Esto significa que la
participación de los actores de la comunidad educativa, garantiza el
crecimiento institucional, el desarrollo comunitario, aumenta la capacidad de
aprendizaje y la calidad de vida de los ciudadanos de una sociedad determinada.
En este orden de ideas Flores (1998), expresa que:
Organizar la participación de la
sociedad es una tarea prioritaria para que se fomente el consenso local y
nacional. La información veraz, relevante y efectiva que se brinde sobre los
procesos en los que se requiere la participación de los distintos sectores
sociales, y que a la vez indique hacia
quienes va dirigida, permitirá dar a conocer a la comunidad la necesidad de su
participación y manera de hacerlos. Así mismo, se requiere la organización de
los espacios necesarios para lograr el consenso, de tal manera que una vez
terminada la consulta y tomado en cuenta su participación, los proyectos o
modelos que de ello surjan sean sentidos como propios. (p:44)
De allí se deriva la
participación como un compromiso de transformación de una situación a través de
la responsabilidad de los padres y representantes; hecho que no se puede dar si
no existe la organización; es decir que el sujeto debe estar preparado
previamente para que su participación sea activa y efectiva. Es por ello que
para llevar a cabo un proceso
participativo es necesario la organización de la comunidad en su medio
local, la cual se basa en el reconocimiento y reforzamiento de las condiciones
e intereses de los grupos o asociaciones que existen en ella.
Por lo anteriormente
expresado, la comunidad educativa debe lograr
que sus miembros asuman actitudes
de análisis, crítica y autocrítica; propicien la cooperación y participación
del individuo y la comunidad. Es por ello que el Ministerio de Educación y
Deportes (2004), plantea que:
La escuela
nueva se acerca y posesiona de la comunidad, se convierte así en el centro de
formación permanente para el cambio cultural, político social y económico de
los ciudadanos y ciudadanas, así como el espacio donde se modelan las
relaciones existentes en nuestra sociedad. Esto es, la esfera creadora de las
condiciones democráticas con acento en la participación. La pedagogía que en
ella se desarrolle ha de irradiar el ámbito socio-cultural con un lenguaje que
fortalezca a sus actores (docentes, estudiantes, padres, representantes y
diferentes miembros de la comunidad) y que los lleve a redefinir el rol de la
enseñanza y de la participación para resolver problemas de su comunidad.
(p:11).
Ahora bien, en el estado
Mérida, las comunidades educativas de la gran mayoría de los planteles no son
el espacio donde convergen colectivos para debatir y actuar sobre el ejercicio
de la ciudadanía en el contexto socioeducativo, no se está estimulando una
cultura de participación protagónica y corresponsable por parte de los padres y
representantes, lo cual influye negativamente en la solución de los diversos problemas de la
escuela y la comunidad.
Ante esta realidad, a través de observaciones
realizadas por el investigador, es evidente en los padres y representantes de la
Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en la parroquia Capurí,
municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida; un divorcio entre la escuela y la
comunidad, poca participación en el refuerzo de la actividades escolares que
propicien el bienestar colectivo quizás por falta de motivación o capacitación
de los organismos gubernamentales o porque
los docentes han olvidado su rol de promotores sociales, mientras que
los padres y representantes en su actitud pasiva y conformista no están organizados para favorecer el
proceso de enseñanza y aprendizaje
especialmente en lo referido al refuerzo de las actividades escolares. Al
respecto, Ruiz (1999:73) señala que se debe “dejar el tradicional encierro de
las escuelas, que ha limitado la entrada de la dinámica comunitaria en la
educación, y abrirlas para que todos los actores de la comunidad escolar se
conviertan en escenario de participación social”.
Esta
situación tiene su origen en la escasa participación directa y sistemática de
los miembros de la comunidad educativa, docente desconocedor de su rol de
promotor social de vanguardia en la transformación estructural de las
comunidades como producto de la formación teórica y precaria que recibe en su
formación profesional, ausencia de liderazgo participativo y conductor de la
red social, individualismo, división de los miembros de la comunidad, poca
cooperación y solidaridad para satisfacer las necesidades en común, cerco al
conocimiento y a la integración, no existe programas de formación integral continua
del recurso humano, escaso beneficio en colectivo e inercia al cambio por parte
de los padres y representantes.
En
consecuencia, las causales expresadas anteriormente generan la falta de
integración de la escuela con la comunidad debido a la falta de planificar
estrategias que permitan promover la participación, por ello los padres y
representantes no participan en los programas y proyectos
escolares-comunitarios, no existe desarrollo de la organización ciudadana, no
hay construcción ni fortalecimiento de la ciudadanía y poca atención a las
necesidades educativas comunitarias. A
este respecto Sirvent (1997:33) manifiesta “La participación real depende por
un lado de la existencia de espacios institucionales y por el otro de la
capacidad de la población para organizarse y usar dichos espacios o para crear
o recrear nuevas instancias participativas”.
Por consiguiente, el presente estudio
pretende dar respuesta a las siguientes interrogantes:
¿Cómo es la participación de padres y
representantes en el refuerzo de las actividades
escolares?
¿Qué conocimiento poseen los padres y representantes sobre el refuerzo
de las actividades escolares que debe realizar con su hijo o representado en el
hogar?
¿Qué aspectos considerar para determinar la
factibilidad de implementación de un plan de acción orientado a la participación de los padres y
representantes para el refuerzo de las actividades escolares, Unidad Educativa
Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en
la parroquia Capurí, municipio Arzobispo
Chacón del estado Mérida?
OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
General
Proponer acciones basadas en la
participación de los padres y representantes para el refuerzo de las
actividades escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en
la parroquia Capurí, municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida.
Específicos
Diagnosticar la participación de los
padres y representantes en el refuerzo de las actividades escolares, Unidad
Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en la parroquia Capurì, municipio
Arzobispo Chacón del estado Mérida.
Determinar los conocimientos que poseen los padres y
representantes sobre el refuerzo de las actividades escolares que debe realizar
con su hijo o representado en el hogar.
Establecer la factibilidad de implementación
de un plan de acción orientado a la
participación de los padres y representantes en el refuerzo de las actividades
escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en la parroquia
Capurí, municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida.
Diseñar un plan de acción
orientado a la participación de los padres y representantes para el refuerzo de
las actividades escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada
en la parroquia Capurí, municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida.
TEORÍAS
QUE SUSTENTAN LA INVESTIGACIÓN
Operacionalización de la
Estrategia de Participación
Al respecto el Normativo de
Comunidades Educativas (1985), en su capitulo II establece las estrategias de
participación de cada uno de los miembros que conforman la Comunidad Educativa,
y en él cual se señala la operacionalización de esta estrategia. La cual debe
ser desarrollada en varias etapas:
Introductoria: Está dirigida a informar
y motivar para incentivar y sensibilizar a los diversos grupos para que
promuevan su organización y participación efectiva en la identificación y
atención de los problemas que afectan al medio escolar. A través de la fase de
información se darán a conocer los propósitos del refuerzo de las actividades
escolares y los elementos básicos para lograr la integración de la familia en
el proceso formativo del niño.
Diagnóstica: Esta etapa permite
establecer necesidades prioritarias y viabilidad del refuerzo escolar. Consiste
en el análisis de escuela y comunidad, a través de la detección de los
intereses, expectativas y necesidades de sus integrantes. Los resultados del
diagnóstico permitirán identificar las necesidades e inventariar recursos, a
fin de formular planes de acción para solucionarlas.
Operativa: Corresponde a la ejecución de
la programación elaborada en bases a la etapa anterior con la participación
activa de los padres y representantes. En este sentido, hay que señalar que el
refuerzo de las actividades escolares es la esencia para desarrollar el pensar
y el hacer de la práctica pedagógica, en conjunto escuela y familia como un
binomio de integración, lo que significa que los problemas correspondientes al
rendimiento del alumno pueden ser abordados desde el concepto interacción
participativa: docente, representante, alumno y familia.
La Participación
Escolar
La puesta en
marcha de la participación de los padres y representantes en el refuerzo de las
actividades escolares ofrece la alternativa de un nuevo estilo participativo,
fundado en la colaboración y cooperación entre los estamentos de cara a la
consecución de metas comunes utilizando como herramientas el diálogo, la
reflexión y el esfuerzo para que las instituciones educativas realicen todos
los esfuerzos individuales hacia una enseñanza de calidad. Al respecto Álvarez
(2000:53), manifiesta que “Participación supone colaborar con los demás para
conseguir un objetivo común compartiendo métodos de trabajos y decisiones en
equipo. Es decir, que participar en el refuerzo escolar es comprometerse en una
tarea colectiva, hacia la formación integral
en la educación que reciben los hijos.
Desde este enfoque, Gento
(1994:18), interpreta la participación como “la intervención en la toma de
decisiones, y no solo como el establecimiento de canales multidireccionales de
comunicación y consulta”; es decir que la participación se da cuando las
decisiones se toman por las propias personas que han de ponerlas en acción, en
este caso los padres y representantes serán los responsables directos de llevar
adelante el refuerzo escolar con la orientación del docente.
La Comunidad
Educativa y la Participación
El desarrollo integrado del medio debe
partir, de las necesidades, problemas y aspiraciones de la actuación para
transformar su situación. Se supera así la visión de la educación como
responsabilidad única de agentes especializados y se proyecta como un, proceso
que es responsabilidad de toda la comunidad. La educación en general, y la
escuela en particular no pueden estar al margen de la vida, porque lo que
enseña debe estar relacionado con los problemas cotidianos. La participación
activa de la comunidad en el análisis y solución de los problemas educativos no
debe quedar sólo en su fase declarativa, sino que se procurará de una manera
total y efectiva.
De allí que, la
participación podría concebirse como el factor fundamental que sustenta el
refuerzo de las actividades escolares a través de la cooperación, solidaridad y
creatividad que contribuyan a la formación de individuos consustanciados con su
medio; colocándolos a su vez en condiciones óptimas que le permitan el
ejercicio de su verdadera responsabilidad basada en su capacidad real,
preparación, madurez que ayuden hacer
las modificaciones sociales para lograr el desarrollo del país. Al respecto,
Materi (1998), sostiene:
Participación, es participar en la toma de
decisiones para realizar una acción. La participación es una realidad y las
decisiones consensuadas, una necesidad para el gobierno de la escuela.
Participar hoy, es contribuir con opiniones, conocimientos, intuiciones,
trabajos de recolección de informaciones, etc.,que se refieran a temas
tratados, al estudio de alternativas de solución, al análisis de los problemas
y llegar a una toma de decisiones en la que se involucre a los miembros de la
institución. (p.61).
La participación
en la comunidad educativa, deberá estar dirigida a todos los miembros de la
institución, a objeto de hacer más efectiva su labor en beneficio de la
educación, desde perspectiva humana y social con implicaciones de deberes y
derechos para individuo participante. A este respecto Pulido (1998:43),
reafirma que: “la participación de todos los actores de la comunidad educativa,
garantiza el crecimiento institucional, el aumento de la capacidad de
aprendizaje de las personas, como también la calidad de las transformaciones,
su legitimidad”. En este sentido, la comunidad educativa deberá lograr que sus
miembros asuman la actitud de análisis, crítica y autocrítica, propicien la
cooperaciones y participación del individuo y la comunidad, utilicen los
recurso de la comunidad en función de los objetivos educacionales e incentiven
la participación efectiva de las organizaciones públicas y privadas en el logro
de objetivo comunes.
Por todo lo antes mencionado, se
deduce que es fundamental la participación de la familia en las actividades
escolares, para lograr un verdadero
acercamiento e interacción entre los integrantes de la comunidad educativa.
Pulido (1998), agrega:
Construir comunidad es el
propósito de la escuela como proyecto cultural; solo existe comunidad cuando la
actitud en la acción social se basa en el sentimiento de todos los
participantes, de los sujetos por construir un todo, cuando la acción de todos se articula en la reciprocidad, en
lazos de solidaridad, es decir, cuando construye un tejido social basado en la
necesidad común a la que sólo se accede en la experiencia con el otro (p. 73).
La
Participación y la relación escuela-comunidad
Con respecto a la participación y la
relación escuela-comunidad Odreman (1997), señala que:
Una escuela que no tenga clara su
especificidad, que no conozca sus fortalezas y debilidades y que, a partir de
ese autoconocimiento, no redefina que, cómo, porqué y para qué es lo que en
ella se debe aprender; es decir, una escuela sin proyecto es un barco que,
aunque flote, no va a ninguna parte, al no tener marcado su rumbo (p.6).
Es decir que, en la medida
que educación, hombre y comunidad, Interactúen, se podrán producir cambios de
actitud, valores y normas que favorezcan el proceso de desarrollo general de la
sociedad. En este aspecto Ruiz (1999), plantea:
Un centro escolar es una unidad que
planifica, actúa y evalúa los cambios educativos, siendo la figura del profesor
la que interviene activamente en la educación, pero el éxito o el fracaso de
los alumnos no sólo es atribuible al profesor ya que existen otras variables o
factores que intervienen como son el propio sistema educativo, la acción del
centro, la influencia de los compañeros, la familia y la participación de la
comunidad (p. 262).
Lo que se quiere decir, es que los padres y
representantes dejan de ser un conglomerado que vive de espaldas a la escuela,
y se constituyen en una verdadera comunidad y participa activamente. De esta
manera se entiende que la escuela tendrá como función básica, la de auspiciar
la participación, la cooperación y la integración en los miembros de su
comunidad.
En
este orden de ideas, el docente deberá
desempeñarse como gestor y promotor de la participación a través de aplicación
de técnicas comunales, que asuma su papel protagónico para desarrollan
actividades dirigidas a fomentar la participación y cooperación de la Comunidad
Educativa en la identificación y solución de los problemas, así como encarnar
la misión del centro educativo en la propia vida, ser junto a los otros abridor
de caminos, al respecto Pérez Esclarín (1994:72) dice: “Se trata de proponer,
de asumir la visión global, de inventar, lo que supone, en definitiva, una
verdadera participación, superando la cultura del individualismo y abrirse a
una cultura del trabajo cooperativo entre todos los miembros que forman parte
de la escuela”. Es decir, que la escuela a través de la participación de todos
sus miembros podrá transformarse en el lugar acorde para la solución de sus
problemas.
El Rol
de los Padres y Representantes
Los padres y representantes son
copartícipes del proceso educativo, por ser la familia la institución primaria
y fundamental en el proceso de socialización del individuo. Es la que transmite
y desarrolla normar, valores, sentimientos, hábitos y costumbres. A tal efecto,
el Currículo Básico Nacional (1997:51), al hacer referencia a la incorporación
de la familia en las comunidades educativas constituye la piedra angular del
proceso porque “La familia, primer agente socializador, representa un factor
importante en la formación del alumno, su influencia y responsabilidad
permanecen más allá del ingreso de éste a la escuela”
La familia se constituye en
instrumento de participación, ya que toma conciencia del papel activo que le
corresponde en el proceso educativo para mejorar las condiciones y calidad de
la educación, cooperando en los programas de desarrollo e integración de la
escuela comunidad, así mismo toma conciencia que sólo en el binomio escuela comunidad
es que se puede desarrollar el crecimiento personal y social del educando. En
tal sentido, Albornoz (1995:186), señala que: “La familia centrada en la
comunidad debe visualizar que el desarrollo de los miembros de la misma se da
en función de los otros y sólo en esa comunicación posible puede vincularse al
ser humano en su cotidianidad”. Lo que quiere decir, que la familia debe
entender el proceso escolar de la escuela para que pueda contribuir a mejorar
la comunidad mediante su participación en el medio educativo.
Fases de
intervención
Esta
propuesta de mejora continúa en la práctica educativa que la escuela debe
iniciar a principio del año escoñar con
la participación de todos los padres y representantes, coordinados por el
investigador; constará de las siguientes fases de intervención de acuerdo con
Giròn (2006):
1.-Primera Fase: Identificación,
valoración y evaluación por parte del docente del nivel de competencia
curricular, estilo y estrategias de aprendizaje de alumnos que manifestaban
retraso curricular respecto al grupo de referencia, ya que, habían conseguido
alcanzar algunos de los objetivos mínimos propuestos en las áreas
instrumentales del Currículo Básico Nacional..Como procedimiento a seguir se
debe elaborar una lista con los alumnos; que muestran dificultades para
acceder a los objetivos mínimos propuestos en las áreas instrumentales,
especialmente en matemáticas y lengua; de forma que, se consiguiera un grupo lo
más uniforme para trabajar desde una línea de trabajo común.
2.-Segunda
Fase: Propuesta de organización de grupos de refuerzo esolar:
distribución de alumnos y competencias. Una vez identificados los
alumnos que requieren de refuerzo pedagógico durante el curso, siempre de forma
flexible, se organizan los grupos de refuerzo escolar: Cada grupo recibirá
apoyo dentro y fuera del aula, es decir en el hogar por parte del
representante, por supuesto orientado por el docente de grado.
3.-Tercera Fase: Coordinación y seguimiento del Docente y
del Padre o representante. A
principio de curso cada docente propondrá una reunión conjunta con los padres y
representantes, de forma que establezcan los objetivos mínimos en las áreas
instrumentales y se elaboren unas pruebas de evaluación de la competencia
curricular y evaluación inicial. De forma trimestral se realizará un informe
conjunto con el docente y representante que recogerá de forma individual los
progresos del alumno. Estos informes trimestrales se completarán con un informe
de evaluación final donde se anotarán las dificultades, progresos educativos y
nivel en que han sido alcanzados cada uno de los objetivos mínimos propuestos
en las áreas instrumentales: iniciado, en progreso o afianzado.
4.-Tercera fase: Evaluación del nivel de competencia y
valoración de las estrategias y estilo de aprendizaje a final de curso. Con
esta evaluación final se pretende obtener mejores resultados educativos en las
áreas instrumentales cuando reciben refuerzo escolar combinado, tanto dentro
como fuera del aula.
Esta metodología de trabajo prueba que la
organización del refuerzo escolar de forma combinada mejora notablemente el
rendimiento académico del alumno en relación al trabajo en las áreas
instrumentales. Los alumnos que reciben apoyo educativo en el hogar no sólo
afianzarán conocimientos de las áreas instrumentales, sino que, aprenden a
confiar en sus posibilidades individuales, con lo que se muestran más capaces y
seguros en su aprendizaje. Del mismo modo, logran adquirir estrategias de
aprendizaje básicas para el trabajo en todas y cada una de las áreas de
conocimiento.
Bases Legales
La Fundamentación legal de la
investigación esta establecida en la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela (1999). La Constitución contempla la construcción de una sociedad
democrática, participativa y protagónica, que consolide valores de libertad,
independencia, paz, solidaridad; además de asegurar el derecho a la vida, al
trabajo, a la justicia social, a la igualdad, y por supuesto, el derecho a la
educación que queda de manera explícita reflejado en su artículo 102:
La educación es un derecho humano y un
deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria… Es un
servicio público y está fundamentado en el respeto a todas las corrientes del
pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada ser
humano y el pleno desarrollo de la personalidad en una sociedad democrática
basada en la valoración ética del trabajo y en la participación activa,
consciente y solidaria en los procesos de transformación social consustanciados
con los valores de la identidad nacional y con una visión latinoamericana y
universal… (p. 60)
La educación por su naturaleza, es un
proceso continuo y dinámico, que debe estar sujeto a modificaciones
permanentes, y ahora, se ve impulsada a generar cambios exigidos por una nueva
base normativa de orden constitucional. Esta modifica y modificará toda la base
reglamentaria y el comportamiento de las instituciones que tienen la
responsabilidad de la formación de ese “nuevo ciudadano” presentado como
respuesta a una “Nueva Nación”.
En virtud de ello, el sistema
educativo venezolano, tiene como propósito fundamental, según la Ley Orgánica
de Educación (1980) el pleno desarrollo
de la personalidad y la preparación integral del ciudadano. Esta acción deberá
realizarse en todos los niveles y modalidades de la educación; es decir, desde
la educación pre-escolar, que constituye la fase previa al nivel de educación
básica, hasta la educación superior. Asimismo, el Reglamento General de la Ley
Orgánica de Educación (1999) establece en su artículo 106: que el rendimiento
estudiantil es el proceso alcanzado por los estudiantes en función de los
objetivos programáticos previsto
MARCO METODOLOGICO
La presente investigación tuvo
por finalidad proponer acciones basadas en la participación de los padres y
representantes en el refuerzo de las actividades escolares, Unidad Educativa
Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en la parroquia Capurí, municipio Arzobispo
Chacón del estado Mérida. La misma es descriptiva, debido a que bajo esta
concepción, el estudio planteado describió en forma específica las características
inherentes a la investigación. En esta dirección Hernández, Fernández y
Baptista (2003: 119), expresan que: “La investigación descriptiva busca
especificar propiedades, características y rasgos importantes de cualquier
fenómeno que se analice”. Es decir que los estudios descriptivos consisten en
describir propiedades importantes de personas, grupos, comunidades o cualquier
otro fenómeno que sea sometido a análisis.
Asimismo,
se apoyó en una investigación de campo, dado que la información se obtuvo
en forma directa de los padres y representantes, en sus ambientes de trabajo
directamente de la realidad; en este orden de ideas Bavaresco (1996: 26) señala
“este tipo de investigación se realiza en el propio sitio donde se encuentra el
objeto de estudio”.
Finalmente, la
investigación se enmarcó en la modalidad de proyecto factible, por cuanto
consistió en elaborar una propuesta para darle solución al problema planteado.
En este sentido, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (2003: 16)
define el proyecto factible como “la investigación, elaboración y desarrollo de
una propuesta de un modelo operativo variable para solucionar problemas,
requerimientos o necesidades de organizaciones o grupos sociales…”
Descripción
de la Metodología
La presente investigación se
desarrolló en tres fases en concordancia
con lo expresado por Hurtado (2000):
diagnóstico, factibilidad y diseño; las cuales se describen a continuación:
Fase
I Diagnóstico:
Permitió realizar una investigación de campo, se elaboraron los
instrumentos necesarios para elaborar el
diagnóstico sobre las variables en
estudio; los mismos fueron validadas través del juicio de tres expertos, luego
se aplicaron y los datos obtenidos fueron tabulados, delimitando las
frecuencias y porcentajes. Se obtuvieron resultados parciales y luego totales,
para ser graficados y analizados en forma descriptiva.
Fase
II Factibilidad:
Sobre la base del análisis de los resultados obtenidos en los instrumentos
aplicados, se emitieron las respectivas conclusiones que permitieron observar
que existe la posibilidad cierta de proponer acciones basadas en la
participación de los padres y representantes para el refuerzo de las
actividades escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en
la parroquia Capurí, municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida
Fase III Diseño: Abarcó el diseño de un plan de acción orientado a
la participación de los padres y
representantes en el refuerzo de las actividades escolares, “Unidad Educativa
Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en la parroquia Capurí, municipio Arzobispo Chacón
del estado Mérida.
CONCLUSIONES
En estrecha relación con los objetivos
de la investigación y la información obtenida en la revisión bibliográfica
realizada así como el análisis de la información recolectada a través de la
aplicación del instrumento, fue posible conformar las siguientes conclusiones:
En relación a diagnosticar la
participación de los padres y representantes en el refuerzo de las actividades
escolares, Unidad Educativa Bolivariana “Las Tiendas”, ubicada en la parroquia Capurí,
municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida, se evidencia que en la actualidad
no existe participación de los padres y representantes en el refuerzo de las
actividades escolares en el hogar. No se observa participación en la construcción, ejecución y evaluación
de proyectos y programas de carácter
educativo, por ello no realizan seguimiento a las actividades
planificadas por la organización escolar. También se evidencia que los padres y
representantes no están organizados ni capacitados para el manejo de planes y
proyectos de interés social-comunitario, por tal motivo su participación es muy
escasa o casi nula. Sin embargo, los padres y representantes, manifiestan su
disposición e interés por participar en talleres y jornadas de formación para
atender a los requerimientos de la comunidad en actividades propias para la
solución de los diferentes problemas que les aqueja.
Por otra parte, al determinar los
conocimientos que poseen los padres y representante sobre el refuerzo de las
actividades escolares que debe realizar con su hijo o representado en el hogar,
se observó que estos no tienen información teórico-práctica acerca del refuerzo
escolar, por lo tanto no conocen sus objetivos básicos, los valores que
fomenta, en consecuencia no existe la formación de equipos de trabajo bajo el
concepto de cooperación.
En cuanto a la
factibilidad para la implementación de un plan de acción orientado a la participación
de los padres y representantes en el refuerzo de las actividades escolares, Unidad Educativa Bolivariana
“Las Tiendas”, se evidenció que la propuesta posee total factibilidad, por
cuanto los padres y representantes manifestaron su deseo de participar en las
diversas actividades planificadas para la participación e integración con el
fin de mejorar la calidad del proceso educativo.
Finalmente, es importante destacar con
respecto al diseño un plan de acción orientado a la participación de los padres
y representantes para el refuerzo de las actividades escolares, se desarrolla
una propuesta la cual se estructura en tres fases: fase de sensibilización
conformada por una jornada con la finalidad de dar a conocer la propuesta y despertar el interés de los padres y
representantes; la fase operativa, compuesta por once jornadas de trabajo a
realizarse una mensualmente y por último en la fase de evaluación se
determinarán las fortalezas, debilidades y logro de los objetivos planteados.